¡Hola,
mis queridos lectores!
El
libro del que les voy a hablar hoy lo leí el año pasado y fue uno de mis
favoritos, de hecho, lo puse en el lugar número tres de mis mejores lecturas de 2019. Frankenstein (Frankenstein;
or, The Modern Prometheus, 1821), de Mary
Shelley, me sorprendió bastante, no pensé que me fuera a gustar
tanto como lo hizo, pues la figura de Frankenstein que se ha popularizado nunca
me había llamado la atención, sin embargo, lo que encontré en las páginas fue algo
totalmente distinto y pienso que la serie de Penny Dreadful (2014-2016),
la cual me encantó, sí logró capturar la esencia de Víctor y de su criatura, ya
que lo que muestra es muy cercano a lo que hallé en la novela.
Mary Shelley nos introduce en una
historia cautivadora y aterradora a la vez, nos presenta a un hombre de ciencia,
Víctor Frankenstein, que descubre cómo darle vida a una criatura con forma humana,
pero aquello que él esperaba que fuera su gran logro, se transforma en su mayor
pecado, nada más ver su obra realizada siente tal repugnancia y arrepentimiento
que huye y deja a su suerte a su creación, aunque eso no quiere decir que no lo
atormente en todo momento, no hay segundo en el que no piense en lo que hizo.









