¡Hola
a todos!
Diez negritos (Ten Little Niggers,
1939), de Agatha Christie, nos
presenta a diez personas que son invitadas a pasar unas vacaciones en una isla,
sin embargo, aquellos días de paz y tranquilidad que esperaban pronto se
convierten en una pesadilla, pues su misterioso anfitrión les abrió las puertas
de su mansión para hacerlos pagar, uno por uno, sus crímenes. Sólo hay diez
personas en la isla, todas cometieron un delito y comienzan a morir una tras
otra de la misma forma que los negritos de una vieja canción infantil, pero ¿quién
es el asesino? En la isla sólo están ellos, nadie puede irse y nadie puede
arribar. ¿Se trata de uno de ellos? ¿Quién?
Una novela espectacular, de mis
favoritas del año pasado, no por nada estuvo en el lugar número dos de mi top de mejores lecturas de 2019 y hasta ahora es mi preferida de todos los
libros que he leído de la autora. Agatha Christie sabe cómo envolverte con su
narración y hacer que no sueltes el libro, pues por más posibles sospechosos
que tengas, conforme van muriendo y dejándote sin opciones, la lectura se
vuelve frenética y lo único que deseas es descubrir la verdad, y cuando por fin
averiguas la identidad del asesino, la revelación te deja con la boca abierta. En
lo personal, el desenlace me sorprendió por completo y me encantó que no hubo
ningún cabo suelto, la autora urdió tan bien la trama que no es de extrañar que
Diez negritos se considere una obra maestra.





